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martes, 9 de julio de 2013

No a la guerra

La guerra es, sin lugar a dudas, la expresión más clara de la irracionalidad del ser humano. Lanzamientos masivos de bombas, matanzas indiscriminadas que llegan a ser genocidios en algunos casos y una gran necesidad de demostrar el poderío de la nación y demostrarle al mundo entero de lo que es capaz un país para imponer algún régimen o para "salvar" a la nación. Disputas irracionales entre seres humanos que lo único que buscan es poder y fuerza.

Miles de personas inocentes mueren día a día en conflictos armados, asesinados por militares o por ejércitos de su propio país de origen que no buscan la libertad de su país y el bien para su pueblo, sino porque buscan poder seguir manteniendo sus intereses y sus puestos de poder o incluso incrementarlos. Como dijo Jean Paul Sartre, cuándo los ricos se hacen la guerra, son los pobres los que mueren.

Muchos "motivos" mueven presuntamente a las partes beligerantes en una guerra, pero principalmente son los dos argumentos que más emponzoñan el alma del ser humano: la codicia y la religión. Tanto la codicia (pozos de petróleo, lugares estratégicos, una gran cantidad de poder), como la religión (principalmente, por un mal entendimiento de las enseñanzas de cualquiera de ellas), nublan nuestra vista y nos hace creer que nosotros tenemos "razón", cuando en verdad, nadie tiene la razón.

Da igual si se llama Guerra Civil, Guerra Santa, Guerra Mundial, Guerra del Golfo, Guerra de Vietnam o como sea. Las guerras hay que evitarlas y hay que abrir puentes de diálogo entre las diversas naciones para evitar el odio y la discriminación. Porque, como dijo Bob Marley una vez, las guerras seguirán mientras el color de la piel siga siendo más importante que el color de los ojos.

Twitter: @MrCharlioRoger

1 comentario:

  1. Muy interesante, pero lastimosamente el instinto bélico es inherente a la condición humana, y mientras existan estados existirá conflictos, por que mientras exista individualismo, no pueden coexistir dos personas sin que sus intereses se rocen, menos dos estados. La historia enseña que no hay soluciones pacíficas a cuestiones políticas importantes. Que la guerra es trágica, trae dolor muerte y sufrimiento es cierto, pero Sun Tsu comprendió hace mas de dos mil años que "La guerra es de vital importancia para el estado", asi que como se ve la historia del mundo se forjo a base de guerras las guerras traen cambios, malos para unos, buenos para otros. Pero yo tambien quiero que las guerras acaben, solo sé que las guerras en el mundo terminarán cuando muera el último soldado en campo de batalla de la última guerra.

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