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lunes, 18 de marzo de 2013

Un gran poder conlleva una gran responsabilidad

Año 2013, los órganos de poder mundiales están en horas bajas, gracias a los diferentes escándalos, políticas y gestos que protagonizan cada día las portadas de periódicos e informativos que nos mal-informan.  Directores, asesores (aunque la mayoría de ellos no sirvan para nada), políticos, banqueros y un largo etcétera se han cubierto de gloria gracias a sus penosos actos.

Los gobiernos de los diferentes países están obsoletos. Deben modernizarse, deben entrar en la nueva era del siglo XXI. Deben  limpiar sus listas de toda la gente que esté envuelta en diversos casos de corrupción y mandarlos a los juzgados. Deben encontrar una salida hacia los problemas que se están  creando y deben promulgar políticas sociales. En pocas palabras, creo que deberían hacer la política más didáctica.

Los banqueros, los que controlan las cantidades de dinero que fluctúan por este mundo deberían encontrar la manera de romper con la dictadura del capital y usarlo de otra manera. En vez de oprimir a la gente con políticas basadas en la acumulación de capital y en la supresión de derechos a los obreros, deberían usar el poder que tienen para usar el capital en lo que realmente necesita la sociedad.

Los tribunales, los que velan porque las leyes no se incumplan, están corrompidos. Muchos de los jueces y magistrados que se encuentran dentro de los tribunales están puestos por los diferentes partidos políticos y no tienen independencia para hacer valer las leyes que rigen este país. La justicia debe dejar de ser politizada para ser independiente y servir al pueblo, el que de verdad necesita un país justo.

Puede ser que sea muy fácil hablar de esto viendo los toros de la barrera, pero yo creo que se necesita una regeneración y una modernización del poder, ya que creo que las fórmulas arcaicas ya no tienen cabida en este mundo moderno. Porque como le dijo Ben Parker a su sobrino Peter: "Un gran poder conlleva una gran responsabilidad".

miércoles, 6 de febrero de 2013

Tic,tac; tic,tac

Todo en nuestras vidas pasa de una manera o de otra, nada pasa porque el destino quiera. Todo pasa y todo queda en recuerdos que se difuminarán con el paso del tiempo. El tiempo, ese despiadado agente invisible que no aguarda a nada ni a nadie y que puede hacer cualquier cosa con nuestra vida, puede jugar con ella y manipularla de tal manera que vayamos locos como si fuese un ventrílocuo y nosotros las marionetas.

Cada día, cada hora, cada minuto, cada segundo, cada mili segundo de nuestra vida cuenta como si fuese el último. Hemos de aprovechar el tiempo al máximo. Hemos de aplicarnos el principio romano del “Carpe Diem”, es decir, vivir nuestra vida hasta el final. Hemos de exprimir la vida para sacarle todo el jugo posible, porque si no lo hacemos, la estaremos malviviendo y malversando.

No solo hay que pasar nuestro tiempo en las cosas buenas que tiene nuestra vida que nos hacen disfrutar siempre, sino que también hay que tener tiempo para las cosas malas que tiene la vida en sí, ya sean peleas, discusiones, problemas o multitud de otras cosas que solo una buena dosis de tiempo y de paciencia puede hacer cicatrizar y curar perfectamente.

Tenemos poco tiempo para vivir la vida, la verdad. A cada segundo que pasa, nuestro camino se va agotando y haciendo más angosto a pasos cada vez más y más agigantados como los de Gulliver. Nada puede impedir  que el tiempo se trague nuestra vida, la haga pedazos y la destroce y deje paso a las generaciones futuras que la vivirán lo mejor que puedan.

Hay veces que podemos echarlo en falta, otras veces nos quejamos de que pasa demasiado rápido, otras veces nos quejamos de que tiene demasiada importancia en nuestras vidas. Pero solo hay una cosa clara, el tiempo nunca se marcha y nunca se detiene ni se detendrá, y que mientras estás leyendo estas palabras, el tiempo ha seguido inexorablemente su camino.

Twitter: @MrCharlioRoger

sábado, 29 de diciembre de 2012

Carta a Mariano Rajoy

Querido Mariano:

¿Como te encuentras últimamente, querido amigo? Supongo que te debe doler un poco las orejas. No me extraña, la verdad, después de escuchar cuanto te quieren todos los manifestantes que gritan en las calles, las cosas que gritan contra ti, y escuchar todas las cosas preciosas que dicen tus queridos ministros, sobretodo el señor Wert y el señor Montoro, no me extraña que te duelan las orejas.

Oye, por cierto, dile a un médico que te mire como tienes tu nariz respingona, porque cada vez que te veo, ya sea en la televisión o en vídeos por Internet, la veo más larga, más ancha y más grande. Tal vez puede ser porque mentiste en tu programa electoral, o tal vez porque mentiste en bastantes entrevistas y comparecencias, diciendo que no ibas a subir el IVA, ni ibas a tocar educación ni sanidad y un largo etc.

También, por favor, ya que vas, dile al médico que te mire tu querida lengua, amigo Mariano. Fíjate a ver si no se la ha comido el gato que pasaba por la calle, porque hace mucho, demasiado creo yo, que no te oigo dar explicaciones por ningún lugar. Aunque también debes tener la garganta un poco tocada, claro, los golpes de aire de Galicia es lo que tienen, ¿me equivoco?

Oye, después de salir del médico, por favor, ves a un podólogo para que te mire esas heridas que tienes en los pies, que creo que también te duelen, y bastante. Aunque bueno, no me extraña que te duelan, después de cargarte varios pilares del estado del bienestar con tus pisadas. Pero tú por si acaso, ves al podólogo, y cúrate.

Bueno Mariano, mejórate anda, que mi familia y yo lo deseamos.

Atentamente: Uno de los que sufren tus dolores

Twitter: @MrCharlioRoger

Poderoso caballero es don dinero

Me encuentro visualizando en este preciso instante una viñeta del gran dibujante que firma con el sobrenombre de "El Roto" en el diario "El País". Nos demuestra lo que ya una gran cantidad de la sociedad si no toda conoce de sobras: nuestra total y absoluta subversión a la dictadura del dinero que nos subyace con su yugo.

El dinero de cualquier manera: monedas, billetes, cheques y demás tipos de valores monetarios o bancarios que nos vamos intercambiando como si nos quemarán dentro de nuestros bolsillos y en nuestras manos, como si quisiésemos deshacernos de ellos para poder obtener lo que queremos con ellos, ya sean productos de primera necesidad, bienes secundarios o algo que no se puede conseguir.

Pero lo que siempre se ha intentado comprar con creces con el dinero es el poder absoluto y el control. Siempre se ha tenido la absurda concepción de que el poder se consigue a través del dinero y de comprar a la gente, que se puede comprar para su uso y gozo personal. Siendo claros, el dinero no puede comprar el poder, dado que el poder emana del pueblo y del esfuerzo.

En esta sociedad consumista nos ha sido inculcada con demasiada frecuencia la idea de que el dinero puede comprarlo todo, incluso la felicidad, cuando todos sabemos que la felicidad es totalmente independiente de los montones de dinero que se tengan. Según ellos, cuando más dineros se tiene, más felicidad se tiene. Según mi opinión, más dinero = más sombras en nuestra vida.

Monedas de 1,2,5,10,20 y 50 cts, monedas de 1 y 2 euros, billetes de 5, 10, 20, 50, 100, 200 y 500 euros, cheques por valores astronómicos o valores realmente ínfimos. Todo esto son papelitos que equivalen a unidades monetarias que usamos día a día. Y yo me pregunto, ¿nosotros controlamos el dinero o el dinero nos controla a nosotros)

Twitter: @MrCharlioRoger

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Escribir vale para algo

Muchas veces, demasiadas, nos encontramos delante de encrucijadas emocionales y sentimentales bastante serias de finiquitar. Momentos en los que queremos echar al traste todo lo que hemos conseguido, llorar y sacar nuestros sentimientos más oscuros y más tenebrosos contra las personas que nos han hecho sufrir tanto durante estos años. Pero hay otras maneras de desahogarse, y la mejor es la escritura.

Mucha gente piensa que el arte de escribir no vale para nada, que las palabras son vacuas y sin sentido, que solo escribimos en trozos de papel donde hay letras que no simbolizan nada. Pero se equivocan. Como enuncia V en su discurso, las palabras siempre conservarán su poder, las palabras hacen que algo tome significado y, si se escuchan, enuncian la verdad. 

La escritura nos ha enseñado desde siempre que sabe evocar cualquier tipo de sentimiento desde cualquier perspectiva literaria que se nos ofrezca. Nos puede evocar ira, amor, tristeza, alegría, soledad, plenitud... Esos sentimientos nos los sacan la escritura y las letras, sí, esos pequeños garabatillos en las páginas de una libreta o en la pantalla de un ordenador que mientras que a unos les resultan vacuos, a mucha gente les otorgan la vida.

En cualquier etapa de la vida es bueno reposar durante unos segundos, esclarecer las ideas de nuestra mente y escribir en un papel o en la pantalla del ordenador unas cuantas líneas para desahogarnos. Pero la época donde mejorar va esto es la adolescencia, ya que todos conocemos que durante época, los desgarros emocionales van a la orden del día.

Y os preguntaréis, la verdad, ¿por qué escribe esto? Pues si os soy sincero, no estoy muy seguro. Quizá porque quería criticar a los que se muestran indiferentes ante la manera de escribir de la gente,  quizá porque quería evocar unos cuantos sentimientos con vosotros. O quizá porque, y creo que esta es la razón principal, porque creo que escribir vale la pena.

Twitter: @MrCharlioRoger

lunes, 17 de diciembre de 2012

Me han mentido, ¿por qué he de confiar?

Siempre recuerdo aquella cancioncilla que me cantaban cuando era pequeño que decía "Vamos a contar mentiras tralará, vamos a contar mentiras". Pues bien, parece que esta cancioncilla se está estendiendo bastante entre la sociedad mundial y todas las clases de personas de nuestro mundo. Demasiadas mentiras para nuestro cuerpo y demasiado poco tiempo para digerirlas.

Me han mentido los gobernantes y los banqueros, aquellos que me dijeron que no iban a tocar nada que pusiese en peligro la salud del estado de bienestar y los que decían que nuestro dinero y ahorros estaba a salvo. Esos mismos que en este preciso instante se ven envueltos en casos de corrupción por toda la geografía mundial y los que ahora mismo se están cargando todo lo que nos ha costado construir en 30 años.

Me han mentido los medios de comunicación, aquellos que me prometieron que se erigirían como paladines de la objetividad, de los buenos programas y de la viabilidad económica de los medios de comunicación. Y ahora vemos como cierran muchísimos medios de comunicación importantes, como los periodistas adulan a los poderosos con gran vehemencia y como los programas de hoy en día sobrepasan la basura y la chabacanería.

Me ha mentido una grandiosa parte de la sociedad, aquella que habla grandes y perfectas maravillas de tu persona cuando ya no estás en el mundo de los vivos, pero por delante y durante toda tu vida te están juzgando sobre todo lo que haces, como vistes, como actúas y te martillean la oreja sin parar. Esta sociedad es la que se queja de la hipocresía pero la ejerce con mano de hierro.

Las mentiras son uno de los grandes problemas y cánceres de esta sociedad capitalista e hipócrita de este mundo de cobardes. Mentimos demasiado, la verdad sea dicha, pero nosotros tenemos la solución para poder solucionar este terrible problema, solo con abrir las mentes y decir lo que pensamos, todo sería mejor y no mentiríamos tanto.

Twitter: @MrCharlioRoger

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Cicerón y el presente

Decía un hombre muy sabio de la Antigua Roma que la verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio. Ese hombre, senador romano bastante conocido por los historiadores y uno de los más populares durante su vida en el Imperio Romano nos dio una de las más grandes frases sobre la verdad absoluta. Ese hombre era Cicerón, y ese hombre acabó asesinado.

Podríamos hacer una comparación entre la época en la que se encontraba Cicerón y la época en la que nos encontramos nosotros. En la época de Cicerón, la verdad y los ideales no movían a la sociedad y a los que controlaban el poder. Estaban movidos por el dinero, la fama, la codicia, las conquistas... Parecido a lo que tenemos hoy en día, ¿no os parece?

Nosotros nos encontramos en un mundo donde lo bueno y lo correcto no es muy utilizado por la mayoría de la sociedad, es más, cada vez se está usando menos. La sociedad y el poder de hoy en día se basan en conseguir grandes cantidades de dinero, fama y buscar la manera más fácil de hacer cualquier cosa, ya sea pasando por encima incluso de los mejores amigos.

En la época de Cicerón, la palabra no se utilizaba para conducir al pueblo hacia la verdad o hacia lo que se creía bueno, sino que se usaba para manipular a la población para que le vitoreasen y conseguir apoyos para sus causas. Esperad, esto me recuerda a algo que está pasando ahora, me recuerda bastante a los mítines políticos, donde en vez de explicar su programa, se limitan a decir "Y tú más".

Ya llevamos dos coincidencias. Sigamos. En la época de Cicerón, cuando los emperadores romanos (ya fuesen César o Augusto), veían que sus políticas no eran aceptadas por la mayoría, o se iba a los Juegos del Circo, o se iba a conquistar algún territorio para recuperar su popularidad. Y ahora, ¿qué hacen los del poder? Veamos. O se van  ver un partido de la selección española, o se van a un spa en Portugal, etc... Todo esto para no tener que lidiar con los problemas que están a la orden del día.

Paremos ya. Esto me ha servido para darme cuenta. Que la Antigua Roma y la España actual son prácticamente idénticas. En una primaba lo material sobre lo que se creía justo o bueno. Y ahora, en la España actual, es prácticamente idéntica, por no decir idéntica. Y ahora viene la pregunta que me preocupa... ¿Os acordáis como acabó el Imperio Romano?

Twitter: @MrCharlioRoger